sábado, 17 de julio de 2010

A Motor in my Head



Aún recuerdo cuando mi vecino Felix me dejó la cinta de los Motorhead. Correría el año 85 y el Heavy inundaba el poligono de Coia,donde yo vivía. En las fiestas podias conseguir aquellas chapas de tu grupos preferidos en las barracas de tiro, muñequeras de pinchos en los negros y los pitillos con las zapas altas no eran tendencia, eran una actitud. Cuando puse aquella cinta y empezó a sonar el Overkill me quede alucinando y en pleno extasis final, me di cuenta que la canción seguia hasta con dos finales extra que la llevaban a la catarsis. ¡¡¡Dios, que potencia!!!!.Desde ese momento pasó a ser una de las cintas más rebobinadas a bolígrafo de mi discografía, un disco entero, de principio a fin.
¡¡¡Vivan los Motores!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario